Como muchos sabréis, el domingo pasado tuve un accidente bajando a Lleida y para los que no lo sepáis, pues nada, un conductor decidió tomar un desvío sin avisar, el coche que me precedía frenó, yo también, pero el de detrás vino con todo y ahora mi coche espera en el taller para volver a ser el mismo. Lo importante es que nadie resultó herido y no tan importante, pero sí alegra saberlo, que los costes los cubrirá la compañía aseguradora del que quiso comprobar la resistencia de mi parachoques.
Esta tarde cuando volvía a Lleida tras el fin de semana, he visto que aun seguían los rastros de la frenada que acabó en ese choque que a buen seguro se podría haber evitado si se hubiera guardado la distancia de seguridad. Distancias que hoy he podido comprobar que pocos coches las guardan y que por cualquier imprevisto, podría haberle hecho cambiar el morro a algún miembro de ese ejercito de coches caros que me han adelantado tras haberme susurrado a la oreja que me iban a sobrepasar a la mínima.
Y esa es otra de las cosas que me he fijado en mi tranquilo viaje, y es que de los 12 coches que me han adelantado, 9 eran alemanes y 7 de alta gama. Curioso ver tanto dinero invertido en coches cuando esta semana se ha acordado bajar el límite de velocidad en las autovías para hacer frente al precio al que estamos destinados tras las violentas subidas que se esperan en los combustibles derivados del petróleo. Me pregunto si en el estado actual de crisis y desempleo, cuántos de estos coches cambiarán de dueños ante la dificultad de mantener los vehículos. ¿Recordaremos a Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina? Aunque matizando el tema, más bien lo vendería por no poder hacerse cargo del mantenimiento del coche.
Volviendo al tema de los accidentes, que me he perdido pensando en coches buenos, observando a otros conductores en el viaje de hoy, aun hay pocos accidentes, pues un par de conductores que me precedían han osado adelantar en plena línea continua ignorando las leyes viales.
En fin, poco puedo hacer en este blog para evitar accidentes ajenos, pero al menos, el accidente de la semana pasada me recordará para siempre la importancia de mantener la distancia de seguridad.
domingo, 27 de febrero de 2011
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